carmina burana
Poeta recién llegado
África negra herida de muerte por el apartheid,
y en una celda pequeña, muy pequeña el preso 466/64,
no podría haber escogido peor lugar para hablar de libertad,
no pudo haber peor lugar para nacer negro,
no hay lugar para pedir razones,mucho menos para replicas,
y el preso 466/64 comienza un largo encierro
por qué no pudo a ver encontrado lugar más seco para tener sed
y pensar en libertad en donde solo los ángeles rubios tiene alas para volar
y cuando andan por el piso lo hacen sobre espaldas negras,
pues corren años donde Inglaterra es Reína y
la burguesía no sabe de ningún pesar,
y en la celda condenado, con perpetua condena;
Mándela, Nelson Mándela negro fino hombre de leyes
pero alguna vez, Estuvo del otro lado del camino hijo de áfrica de jefe de la tribu.
Pero en su mente el big bang neuronal del revolucionario
tiene a Mándela a merced del apartheid pero ya la semilla estaba plantada,
la acción estaba en marcha y áfrica no olvido a Mándela,
veintisiete años muriendo igual, viviendo como esclavos de segunda mano,
pero Sudáfrica era un fuego de pasiones,
odio y resistencia blanca.
Mándela es ave fénix, paso veintisiete años en la jaula
vigilada por un verdugo dedicado;
Y veinte fueron, silencio para Mándela,
hubo contacto humano alguno, solo dos,
cartas, dos breves cartas al año,
Y esta imagen que Mándela dibujo
es la ventana enrejada que miro día a día
todos esos años...
Y cuando llega el día que aquel hombre fuerte encadenado
por pedir justicia a su color, sale envejecido a caminar
entre miles de almas que siguen esperándole y
sigue esperándole; Y África negra, áfrica calle, sufrida,
cansada, bebida, Cautiva, abandonada, olvidada, ultrajada,
envenenada, dejada en el polvo a morir de inanición;
también lo esperaba. “soy el dueño de mi destino,
soy el capitán de mi alma”, Mándela fue entonces presidente de Sudáfrica,
pidió la conciliación entre las razas, abogo por el perdón
y dijo “ si quieres hacer las paces con tu enemigo, trabaja con él ,
y entonces se volverá compañero”;
Mándela solo ha tenido vida para luchar no por una sola etnia,
sino por hacer entender al mundo que la paz siempre será mejor que la guerra,
que amar siempre será mejor que odiar, porque
“nadie nace odiando a otra persona por su color de piel, o origen, o su religión.
La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario”
Mándela es viejo y el día que el muera,
seguro, en su amada áfrica, se apagara el aliento
del último revolucionario de esa estirpe del siglo XX,
pero su mente maravillosa y la coordinación de sus actos y su corazón dejan un invaluable regalo a nuestra almas, y tú tienes razón Madiba, el amor siempre será mejor que el odio, en tu honor no solo lo digo, lo llevo a la práctica y nunca lo dejare.
DICE MÁNDELA QUE ESTE POEMA LO ACOMPAÑO TODO EL TIEMPO EN SU PENSAMIENTO MIENTRAS ESTUVO CAUTIVO
INVICTUS (William Ernest Henley)
Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:soy el capitán de mi alma
y en una celda pequeña, muy pequeña el preso 466/64,
no podría haber escogido peor lugar para hablar de libertad,
no pudo haber peor lugar para nacer negro,
no hay lugar para pedir razones,mucho menos para replicas,
y el preso 466/64 comienza un largo encierro
por qué no pudo a ver encontrado lugar más seco para tener sed
y pensar en libertad en donde solo los ángeles rubios tiene alas para volar
y cuando andan por el piso lo hacen sobre espaldas negras,
pues corren años donde Inglaterra es Reína y
la burguesía no sabe de ningún pesar,
y en la celda condenado, con perpetua condena;
Mándela, Nelson Mándela negro fino hombre de leyes
pero alguna vez, Estuvo del otro lado del camino hijo de áfrica de jefe de la tribu.
Pero en su mente el big bang neuronal del revolucionario
tiene a Mándela a merced del apartheid pero ya la semilla estaba plantada,
la acción estaba en marcha y áfrica no olvido a Mándela,
veintisiete años muriendo igual, viviendo como esclavos de segunda mano,
pero Sudáfrica era un fuego de pasiones,
odio y resistencia blanca.
Mándela es ave fénix, paso veintisiete años en la jaula
vigilada por un verdugo dedicado;
Y veinte fueron, silencio para Mándela,
hubo contacto humano alguno, solo dos,
cartas, dos breves cartas al año,
Y esta imagen que Mándela dibujo
es la ventana enrejada que miro día a día
todos esos años...
Y cuando llega el día que aquel hombre fuerte encadenado
por pedir justicia a su color, sale envejecido a caminar
entre miles de almas que siguen esperándole y
sigue esperándole; Y África negra, áfrica calle, sufrida,
cansada, bebida, Cautiva, abandonada, olvidada, ultrajada,
envenenada, dejada en el polvo a morir de inanición;
también lo esperaba. “soy el dueño de mi destino,
soy el capitán de mi alma”, Mándela fue entonces presidente de Sudáfrica,
pidió la conciliación entre las razas, abogo por el perdón
y dijo “ si quieres hacer las paces con tu enemigo, trabaja con él ,
y entonces se volverá compañero”;
Mándela solo ha tenido vida para luchar no por una sola etnia,
sino por hacer entender al mundo que la paz siempre será mejor que la guerra,
que amar siempre será mejor que odiar, porque
“nadie nace odiando a otra persona por su color de piel, o origen, o su religión.
La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario”
Mándela es viejo y el día que el muera,
seguro, en su amada áfrica, se apagara el aliento
del último revolucionario de esa estirpe del siglo XX,
pero su mente maravillosa y la coordinación de sus actos y su corazón dejan un invaluable regalo a nuestra almas, y tú tienes razón Madiba, el amor siempre será mejor que el odio, en tu honor no solo lo digo, lo llevo a la práctica y nunca lo dejare.
DICE MÁNDELA QUE ESTE POEMA LO ACOMPAÑO TODO EL TIEMPO EN SU PENSAMIENTO MIENTRAS ESTUVO CAUTIVO
INVICTUS (William Ernest Henley)
Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:soy el capitán de mi alma
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