MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Que triste es estar preso,
cuando abundan
sudores libertarios.
Que triste es querer nadar
en la brisa insurrecta,
que se cuela, clandestina,
por el halo feroz
de una ventana,
pequeña,
trepada a una pared,
besando el techo,
y desde ahí quererte,
sin culpas, Pueblo mío.
Que triste es querer volar,
entre barrotes.
Inentendiblemente vigilado,
por autómatas asesinos,
que respiran como yo,
de esta sombra macabra.
Si pudiera salirme de este encierro.
Que vuelvan a buscarme,
y encuentren este cuerpo,
molido, reventado,
y yo pueda salirme
de esta carne sin uñas,
abusada mil veces,
quemada en la picana,
golpeada, dolorida.
Que me busquen
entre moretones,
huesos rotos,
saliva, sangre, mierda,
mucha mierda,
y no me encuentren.
Y ya nunca me encuentren…
cuando abundan
sudores libertarios.
Que triste es querer nadar
en la brisa insurrecta,
que se cuela, clandestina,
por el halo feroz
de una ventana,
pequeña,
trepada a una pared,
besando el techo,
y desde ahí quererte,
sin culpas, Pueblo mío.
Que triste es querer volar,
entre barrotes.
Inentendiblemente vigilado,
por autómatas asesinos,
que respiran como yo,
de esta sombra macabra.
Si pudiera salirme de este encierro.
Que vuelvan a buscarme,
y encuentren este cuerpo,
molido, reventado,
y yo pueda salirme
de esta carne sin uñas,
abusada mil veces,
quemada en la picana,
golpeada, dolorida.
Que me busquen
entre moretones,
huesos rotos,
saliva, sangre, mierda,
mucha mierda,
y no me encuentren.
Y ya nunca me encuentren…