fénix
Poeta fiel al portal
La lluvia llamó a mi ventana,
ya debería ser primavera,
pero no veo almendros en flor,
tan sólo capullos en espera,
aguardando a que el tímido sol,
escape de la tardía niebla...
allí es donde resido yo,
perdido tras sus promesas...
Deambulo sólo por la noche,
por un camino ya desgastado,
mis manos son tan torpes,
¡Tú les robaste el tacto!,
me escondo tras las palabras,
que anuncian un nuevo día,
y recojo las sobras de mi alma,
despojos de mi melancolía...
Una enredadera me trepa,
sembré ya hace tiempo tu semilla,
he recolectado solo penas,
y una fugaz alegría...
esa que en intermitentes momentos
Golpea la razón perdida,
huracán repleto de lamentos,
de los que se alimenta mi vida...
ya debería ser primavera,
pero no veo almendros en flor,
tan sólo capullos en espera,
aguardando a que el tímido sol,
escape de la tardía niebla...
allí es donde resido yo,
perdido tras sus promesas...
Deambulo sólo por la noche,
por un camino ya desgastado,
mis manos son tan torpes,
¡Tú les robaste el tacto!,
me escondo tras las palabras,
que anuncian un nuevo día,
y recojo las sobras de mi alma,
despojos de mi melancolía...
Una enredadera me trepa,
sembré ya hace tiempo tu semilla,
he recolectado solo penas,
y una fugaz alegría...
esa que en intermitentes momentos
Golpea la razón perdida,
huracán repleto de lamentos,
de los que se alimenta mi vida...