cristina bajo
Poeta asiduo al portal
Estallan de amarillo y luz los ventanales
mientras tímidas cortinas coquetean
con el susurrante embrujo de esta tarde
renacida de polen, color y fantasía.
Tu llegada difumina el orden de las cosas
y los inevitables se transforman en signo
de que el equilibrio perfecto invita a recibirte
con el sosiego de quien sabe morir en tu química.
Llegarán primero tus ojos avellana
clavándose en el fondo de esa mirada mía
que de puro conocerte te anticipa en los gestos
y se complace al soñarte henchido de mi misma.
La magia de las horas brilla entre los rosales,
las musas despiertan en jazmín embebidas
mientras te anhelo aquí entre los almendros
que por juegos del arte parecen mi rutina.
¡Oh dios qué amapola tu llave en esa puerta!
tu paso inestable cabalga hacia esa risa
que en conjunto descomponemos a solas
(tu beso es como el alba fresca e irreflexiva,
tus manos la fragancia de mis primeras lilas
y el aire entre nosotros compone madrigales
mientras mi rosa entona el poder de tu venida.)
Quiero inmortalizar así la primavera
esperando tus sueños en este mediodía
que de puro brillante invita a la lujuria
incapaz a esta hora de pensar en tu partida.
mientras tímidas cortinas coquetean
con el susurrante embrujo de esta tarde
renacida de polen, color y fantasía.
Tu llegada difumina el orden de las cosas
y los inevitables se transforman en signo
de que el equilibrio perfecto invita a recibirte
con el sosiego de quien sabe morir en tu química.
Llegarán primero tus ojos avellana
clavándose en el fondo de esa mirada mía
que de puro conocerte te anticipa en los gestos
y se complace al soñarte henchido de mi misma.
La magia de las horas brilla entre los rosales,
las musas despiertan en jazmín embebidas
mientras te anhelo aquí entre los almendros
que por juegos del arte parecen mi rutina.
¡Oh dios qué amapola tu llave en esa puerta!
tu paso inestable cabalga hacia esa risa
que en conjunto descomponemos a solas
(tu beso es como el alba fresca e irreflexiva,
tus manos la fragancia de mis primeras lilas
y el aire entre nosotros compone madrigales
mientras mi rosa entona el poder de tu venida.)
Quiero inmortalizar así la primavera
esperando tus sueños en este mediodía
que de puro brillante invita a la lujuria
incapaz a esta hora de pensar en tu partida.