Quiero estar con tigo esta tarde
para sentarnos en el columpio junto al río
y poder contarte mil cosas guardadas
que tengo en el cobijo del camino.
Todo lo demás no importa,
quizá mañana nada tenga sentido,
y los pájaros nos recuerden
que el amor se ha ido.
Quizá todo se quede
en un secreto dulce y prohibido.
Pero quiero estar con tigo esta tarde
para sentarnos en el columpio junto al río
y subirnos al tejado
como cuando éramos niños
mirando como todo
se hacía pequeño y cautivo.
Todo lo demás no importa,
quizá mañana nada tenga sentido
y comprendamos que ya todo es distinto.
Pero quiero estar con tigo esta tarde
para comer pipas en el banco
mirando hacia el destino.
Quizá estos versos no surcen tu pecho,
quizá mañana quieras perderme en tu exilio.
Pero esta tarde congelada e inmensa
quiero tus palabras para no morir de frío.
El mar no es lo que era
pero aún se oye
con el mismo sonido infinito.
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