Ían Ochoa
Poeta recién llegado
Camino feliz y sonriente,
entre gentes de lengua hiriente.
Sonrío al pasar por su lado:
como a ellos, a otros he ignorado.
Como siempre, me miran raro:
rostro feo, algo desgreñado...
Mas, con dedo altivo, señalan
radiante sonrisa en mi cara.
"–Y, ¿por qué? –me preguntarán–.
¿Por qué tanta felicidad?"
Y yo les contesto, sincero:
"–Simplemente, porque la quiero."
entre gentes de lengua hiriente.
Sonrío al pasar por su lado:
como a ellos, a otros he ignorado.
Como siempre, me miran raro:
rostro feo, algo desgreñado...
Mas, con dedo altivo, señalan
radiante sonrisa en mi cara.
"–Y, ¿por qué? –me preguntarán–.
¿Por qué tanta felicidad?"
Y yo les contesto, sincero:
"–Simplemente, porque la quiero."