almacautiva
Poeta adicto al portal
Hubo un día en que me creí el cuento
De que no había verdades indudables.
Que depende del color de los cristales,
Y que no por no morir se estaba vivo.
Hubo un día en que lo negativo
rompía el corazón de lo probable,
volviendo puro error lo condenable.
Convirtiéndolo todo en relativo.
Por eso cuando vi que sin remedio
temblaba al escucharte mi sentido
supe que no tenía razón ni freno.
Que si algo hay de verdad en la mentira,
o el blanco deja el blanco y suena a negro,
no hay dudas en mi cuerpo si me miras.
Pues sólo es absoluto que te quiero.
De que no había verdades indudables.
Que depende del color de los cristales,
Y que no por no morir se estaba vivo.
Hubo un día en que lo negativo
rompía el corazón de lo probable,
volviendo puro error lo condenable.
Convirtiéndolo todo en relativo.
Por eso cuando vi que sin remedio
temblaba al escucharte mi sentido
supe que no tenía razón ni freno.
Que si algo hay de verdad en la mentira,
o el blanco deja el blanco y suena a negro,
no hay dudas en mi cuerpo si me miras.
Pues sólo es absoluto que te quiero.