Jucatohi
Poeta fiel al portal
Primero fue la mirada
en el vacío perdida,
el brillo de los ojos
poco a poco desaparecía.
El rostro surcaron arrugas
que allí no habían estado,
se borró la sonrisa,
se le veía cansado.
Los hombros fueron cayendo,
su porte es ahora encorvado.
Sus pies otrora ligeros
avanzaban ahora arrastrando.
No se engañe quien le vea
no son los años su enfermedad,
es la ilusión perdida,
no el peso de la edad.
En sacrificio inmoló su vida
en beneficio de los demás,
de los que tenían su sangre,
a los que tenía que cuidar.
No se arrepiente de ello
fue un acto de voluntad,
al que nobleza obliga,
ejercicio de honestidad.
La adversidad le ha minado
aunque a ella se enfrentó,
más su peor enemigo,
el vacío, al final le derrotó.
Primero fue la mirada,
luego la ilusión,
ahora es el vacío,
después... después que sé yo.
en el vacío perdida,
el brillo de los ojos
poco a poco desaparecía.
El rostro surcaron arrugas
que allí no habían estado,
se borró la sonrisa,
se le veía cansado.
Los hombros fueron cayendo,
su porte es ahora encorvado.
Sus pies otrora ligeros
avanzaban ahora arrastrando.
No se engañe quien le vea
no son los años su enfermedad,
es la ilusión perdida,
no el peso de la edad.
En sacrificio inmoló su vida
en beneficio de los demás,
de los que tenían su sangre,
a los que tenía que cuidar.
No se arrepiente de ello
fue un acto de voluntad,
al que nobleza obliga,
ejercicio de honestidad.
La adversidad le ha minado
aunque a ella se enfrentó,
más su peor enemigo,
el vacío, al final le derrotó.
Primero fue la mirada,
luego la ilusión,
ahora es el vacío,
después... después que sé yo.
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