Geronimo Rohely Cano
Poeta recién llegado
PRIMOROSA MÍA
Y tu cuerpo tiembla,
y en tu carita de niña
se dibuja la luna llena.
Boca y beso
es la caricia en una sola,
para tu labio tibio y dulce.
Piel de niña,
donde el aroma de las rosas
se confunde y enloquece.
Mi dolor de miel
en el hilo de mi sangre,
buscando en el amor otra vena.
Va palpitando
un corazón enamorado
cuando toda tú eres mi eclipse.
Calor de un abrazo
puedes ser,
o puedes ser,
ternura que adormece.
En cambio yo,
después de pensarte
te siento
y te quiero como mi condena.
Dormida como la noche
con tus ojos de niña
que remedan dos estrellas.
Estás reposando tu sien
en la mano del misterio
taciturno y lejano
Mimada tú desde lo visible
hasta lo intocable
por el intento de un dedo.
¡Cómo amo tu cuerpo
y tu alma bonita,
cual luz, flor y rocío,
sí, como ellas!
Vives para siempre donde siento
y te amaré un poco más, aunque profano.
Cuando te dejes querer
primorosa mía,
cuando me quieras, claro que puedo,
despertar en tu amanecer de plata
con besos de mi alma
y mil rosas bellas.
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