Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
PRINCESA DE LA POESÍA.
(Dedicado)
Abre la noche sus cortinas de raso
y a esa niña morena, la deja paso
hasta los rincones del sentimiento,
que su verso a veces es lamento,
otras del amor, es su canto.
Guarda bajo el manto de su mano
la magia que alimenta a una palabra,
que dormida aguarda sentada en el banco,
donde las guarda en la guardería un mago,
su pluma coge en un recreo, una letra.
Deja que deshoje al universo de planetas,
que te haga un hueco para la pasión,
que se vuelva loca la razón
cuando transmites en verso a tu corazón,
que llenes al polvo de estrellas, de risas.
La luna te pide con una lágrima blanca,
un tatuaje en su desnuda espalda,
que la marques un YIN y un YANG
que caiga desmayada y se muera,
por sentir lo que siente tu boca.
Escribirte en verso o en prosa,
dejar pálida a una de rosa,
robar el aire a una mariposa,
y prenderla entre ala y ala,
la melodía de una caja de música.
Que ella puede ser reina y se niega,
soberana, magnánima, seria
ay, prefiere los caminos que surca,
el lucero del alba y ha esta niña traviesa
yo y la luz del día la dice, hola Princesa de la poesía.
(Dedicado)
Abre la noche sus cortinas de raso
y a esa niña morena, la deja paso
hasta los rincones del sentimiento,
que su verso a veces es lamento,
otras del amor, es su canto.
Guarda bajo el manto de su mano
la magia que alimenta a una palabra,
que dormida aguarda sentada en el banco,
donde las guarda en la guardería un mago,
su pluma coge en un recreo, una letra.
Deja que deshoje al universo de planetas,
que te haga un hueco para la pasión,
que se vuelva loca la razón
cuando transmites en verso a tu corazón,
que llenes al polvo de estrellas, de risas.
La luna te pide con una lágrima blanca,
un tatuaje en su desnuda espalda,
que la marques un YIN y un YANG
que caiga desmayada y se muera,
por sentir lo que siente tu boca.
Escribirte en verso o en prosa,
dejar pálida a una de rosa,
robar el aire a una mariposa,
y prenderla entre ala y ala,
la melodía de una caja de música.
Que ella puede ser reina y se niega,
soberana, magnánima, seria
ay, prefiere los caminos que surca,
el lucero del alba y ha esta niña traviesa
yo y la luz del día la dice, hola Princesa de la poesía.
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