Emanuel Cervantes
Poeta fiel al portal
Llévame en silencio hasta una noche tenebrosa
donde jueguen en el aire los letargos de tu aliento,
y arrójame en la hoguera de tu piel niña preciosa
para hacerme como el humo que se escapa con el viento
E invocaré tu nombre entre la nada para olvidar sin mas mi duda
mientras tu ropa lentamente va cayendo sobre el suelo,
mientras mis labios van probado tu calor que sabe a hielo
y con mis manos voy corriendo por tu piel casi desnuda
Me embriago de sombras, te tiro del pelo
mi legua humedece el altar de tu pecho
me envuelvo en tu carne aunque quede deshecho
mientras nuestros cuerpos van llegando al cielo
Eterna,
callada,
solo tus gemidos en la oscuridad
tu cuerpo de diosa, tu tierna mirada,
tu suave va y ven sobre mi voluntad
Inmensa,
divina,
tu cuerpo es poema que no quiere acabar,
te agitas violenta entre la neblina
dejándome el alma en el mismo lugar
Llévame en silencio hasta el altar de la locura
donde el fuego de tu cuerpo se convierta en mi destino
y envuélveme en las llamas de tu piel princesa oscura
como estrellas en la noche dirigiéndome el camino