Fenix_Poet
Poeta fiel al portal
Princesita, Princesita,
Princesita de mi ilusión,
en el salón hoy suena,
aquella vieja melodía,
aquel viejo vals de amor,
aquella vieja historia
de un hola y un adiós.
Y en medio de la pista
danzantes fantasmas,
se mueven al vaivén
de la grácil orquesta
que entre nota y nota,
se acerca al amanecer.
Te miro a los ojos,
me miras sin querer
y en tus labios rojos
mi voluntad he de perder.
Princesita, Princesita,
Princesita de mi ilusión,
en la pista tú, yo, ellos,
somos vanos recuerdos,
oníricos anhelos del ayer,
yo te abrazo, yo te quiero,
y beso con delicado placer.
Tú, yo, ellos, la pista,
ósculos de dulce sabor,
nuestras manos entrelazadas
y al oído, promesas de amor.
Promesas, promesas sin fin,
canto maquiavélico de sirenas
bella pero fatídica ilusión,
que sin embargo me llena,
me roba la férrea voluntad
y me ahogo, sacrificado en tu altar.
Princesita, Princesita,
Princesita de mi ilusión,
de eso hace tiempo ya,
la pista se ha vaciado,
la orquesta en silencio esta
tu te has marchado,
te has llevado mi corazón.
Enjaulado en los recuerdos
aun no te sé decir adiós,
y escapar de tu sueño,
que pareció tan real.
Yo no sé si me recuerdas,
de esto muchos años pasaron ya,
pero noche a noche, vuelvo,
al lugar donde te conocí
y bailo con mis fantasmas,
y al aire beso, buscándote a ti.
Princesita de mi ilusión,
en el salón hoy suena,
aquella vieja melodía,
aquel viejo vals de amor,
aquella vieja historia
de un hola y un adiós.
Y en medio de la pista
danzantes fantasmas,
se mueven al vaivén
de la grácil orquesta
que entre nota y nota,
se acerca al amanecer.
Te miro a los ojos,
me miras sin querer
y en tus labios rojos
mi voluntad he de perder.
Princesita, Princesita,
Princesita de mi ilusión,
en la pista tú, yo, ellos,
somos vanos recuerdos,
oníricos anhelos del ayer,
yo te abrazo, yo te quiero,
y beso con delicado placer.
Tú, yo, ellos, la pista,
ósculos de dulce sabor,
nuestras manos entrelazadas
y al oído, promesas de amor.
Promesas, promesas sin fin,
canto maquiavélico de sirenas
bella pero fatídica ilusión,
que sin embargo me llena,
me roba la férrea voluntad
y me ahogo, sacrificado en tu altar.
Princesita, Princesita,
Princesita de mi ilusión,
de eso hace tiempo ya,
la pista se ha vaciado,
la orquesta en silencio esta
tu te has marchado,
te has llevado mi corazón.
Enjaulado en los recuerdos
aun no te sé decir adiós,
y escapar de tu sueño,
que pareció tan real.
Yo no sé si me recuerdas,
de esto muchos años pasaron ya,
pero noche a noche, vuelvo,
al lugar donde te conocí
y bailo con mis fantasmas,
y al aire beso, buscándote a ti.