César León
Poeta recién llegado
Noche tras noche, monótono y vacuo,
cerrando los ojos y pensando en ti.
Sed de tu voz, sed de mi olvido;
cerrar nuestro libro y volverlo a abrir.
Caen los minutos como caían tus lágrimas.
¿Sigue girando el planeta como giraba ayer?
El ayer fue nuestro, la sonrisa, el verano;
el invierno y el llanto fueron nuestros también.
La verdad te hizo libre, a mí me dio las cadenas.
Nadie gana este juego, hemos perdido los dos;
fue tu amor el Edén donde pecaron mis sueños,
hoy solo es un desierto, donde se pierde mi voz.
Soy yo la plegaria que se estrella en tu orgullo,
la fe, la promesa de un futuro feliz.
Buscando un perdón que se quiebra en tus labios
está mi amor en tu altar, solo extiende tus manos,
sigamos escribiendo esta historia sin fin.
cerrando los ojos y pensando en ti.
Sed de tu voz, sed de mi olvido;
cerrar nuestro libro y volverlo a abrir.
Caen los minutos como caían tus lágrimas.
¿Sigue girando el planeta como giraba ayer?
El ayer fue nuestro, la sonrisa, el verano;
el invierno y el llanto fueron nuestros también.
La verdad te hizo libre, a mí me dio las cadenas.
Nadie gana este juego, hemos perdido los dos;
fue tu amor el Edén donde pecaron mis sueños,
hoy solo es un desierto, donde se pierde mi voz.
Soy yo la plegaria que se estrella en tu orgullo,
la fe, la promesa de un futuro feliz.
Buscando un perdón que se quiebra en tus labios
está mi amor en tu altar, solo extiende tus manos,
sigamos escribiendo esta historia sin fin.