Ví en tu rostro que eres libre,
de ataduras y de llanto,
ví una paz que se asomaba,
de flores un sendero te esperaba.
Prisionero fuiste en vida,
acabaron con tus sueños,
pisotearon tu inocencia,
olvidaron tus derechos
y robaron tu existencia.
Días oscuros y funestos,
frías noches y sombrías,
secas las pupilas
ya sin llanto,
siempre abiertas las heridas.
Ya no existen ataduras,
eso calma mi dolor,
no hay cadenas,
no hay tortura,
porque Dios te recibió.
de ataduras y de llanto,
ví una paz que se asomaba,
de flores un sendero te esperaba.
Prisionero fuiste en vida,
acabaron con tus sueños,
pisotearon tu inocencia,
olvidaron tus derechos
y robaron tu existencia.
Días oscuros y funestos,
frías noches y sombrías,
secas las pupilas
ya sin llanto,
siempre abiertas las heridas.
Ya no existen ataduras,
eso calma mi dolor,
no hay cadenas,
no hay tortura,
porque Dios te recibió.