edwinpaul
Poeta fiel al portal
Prisionero.
Prisionero de un rio veloz soy,
alcanzo en su horizonte, en su escote,
en sus piernas de sazón.
Palpitante mi corazón disputa
cada travesía que da al marchar,
la tierra de su paso, es de nunca acabar.
Sus cordilleras doradas, inapreciables,
a veces inmortales…
son mi nota musical.
Mas solitario desciendo encandilado
por su agitar de caderas,
mi boca está enmudecida
y mis garras de deseo, le han dañado;
sus gestos, su cara…
su locura ya es rocío.
Forjando como sirviente sus fuegos,
su miel ya no es de hielo, ya no es nada.
Y pienso debilitado,
que mientras ingiero su beso,
los astros se han hechizado por sus olas,
por sus lados,
por esa naturaleza suya…
que mi ser ha devorado.
Prisionero de un rio veloz soy,
alcanzo en su horizonte, en su escote,
en sus piernas de sazón.
Palpitante mi corazón disputa
cada travesía que da al marchar,
la tierra de su paso, es de nunca acabar.
Sus cordilleras doradas, inapreciables,
a veces inmortales…
son mi nota musical.
Mas solitario desciendo encandilado
por su agitar de caderas,
mi boca está enmudecida
y mis garras de deseo, le han dañado;
sus gestos, su cara…
su locura ya es rocío.
Forjando como sirviente sus fuegos,
su miel ya no es de hielo, ya no es nada.
Y pienso debilitado,
que mientras ingiero su beso,
los astros se han hechizado por sus olas,
por sus lados,
por esa naturaleza suya…
que mi ser ha devorado.
Última edición: