J Jordanvar Poeta recién llegado 24 de Julio de 2014 #1 Decreto que el olvido, no se nutre ni de horas ni de días, sino que se enriquece del odio, o de la necesidad de olvidar lo inovidable.
Decreto que el olvido, no se nutre ni de horas ni de días, sino que se enriquece del odio, o de la necesidad de olvidar lo inovidable.