Horacio_Chinaski
Poeta recién llegado
Todo estaba en el descubridero:
la contracción isotónica del viento,
la capitanía del cielo sobre la tierra,
el bloqueo definitivo
de las agujas del reloj.
Y ya todo evaporado,
ya no ríos metafísicos de Cortázar
y ya todo fundido,
ya no jaulas creadas por Pizarnik
y ya todo deshielado,
ya no bloques de ego de Batania.
Todo estaba en el descubridero:
el puénting sin cuerda en tus pestañas
la yuxtaposición de latido y susurro
el parapeto de licor café en mi esófago.
Y ya todo desnutrido,
ya no catedral sumergida de Debussy
y ya todo disipado,
ya no locura transitoria de Robe.
Otra vez convertido en fulgurita
por la magnetita de tus ojos.
la contracción isotónica del viento,
la capitanía del cielo sobre la tierra,
el bloqueo definitivo
de las agujas del reloj.
Y ya todo evaporado,
ya no ríos metafísicos de Cortázar
y ya todo fundido,
ya no jaulas creadas por Pizarnik
y ya todo deshielado,
ya no bloques de ego de Batania.
Todo estaba en el descubridero:
el puénting sin cuerda en tus pestañas
la yuxtaposición de latido y susurro
el parapeto de licor café en mi esófago.
Y ya todo desnutrido,
ya no catedral sumergida de Debussy
y ya todo disipado,
ya no locura transitoria de Robe.
Otra vez convertido en fulgurita
por la magnetita de tus ojos.