Jesus Alberto Montaño D.
Poeta recién llegado
Yo y mi oscuro pasado,
siempre habiendo luchado
por alcanzar la libertad,
encontrar la escalera
al èxito absoluto
y emerger
de las cenizas del olvido.
Navegando yo...
como naufrago
con su palidez y silencio,
en un inmenzo mar
de sentimientos muchos,
buscando desconsolado,
la señal de aquèl faro
que me guìe a su lùz.
Y èl, en su grandeza
y despreocupanza,
pasciente amigo eterno,
con sus estipulos y planes
perfectos,
solo esperando
el momento indicado
para poner a marcha
sus inmediatas proezas.
Bendita fuente de Amor eterno,
agua inagotable
que sacia mi alma de sed,
Dios de los cielos
y de la tierra,
rey perfecto
que reina con poderìo,
rey intimidante
ante los ojos de mis angustiadores.
Te digo que hoy
comprendo sus planes perfectos,
hoy me veo al espejo,
hecho un vistaso a mi corazòn
y logro presentir
esa sensaciòn de calma,
logro avistar mi destreza,
aquella con la que escribo
inspirado y enamorado,
aquella que proviene
de esa fuente inmenza,
Mi Dios y sus proezas.
Escribiendo gozoso
poemas de alegria y amor,
que por su corazòn
han sido reàl inspiraciòn.
Bendita pasciencia,
bendito glorìo,
te digo a ti que por los siglos
te escribire agradesido.
siempre habiendo luchado
por alcanzar la libertad,
encontrar la escalera
al èxito absoluto
y emerger
de las cenizas del olvido.
Navegando yo...
como naufrago
con su palidez y silencio,
en un inmenzo mar
de sentimientos muchos,
buscando desconsolado,
la señal de aquèl faro
que me guìe a su lùz.
Y èl, en su grandeza
y despreocupanza,
pasciente amigo eterno,
con sus estipulos y planes
perfectos,
solo esperando
el momento indicado
para poner a marcha
sus inmediatas proezas.
Bendita fuente de Amor eterno,
agua inagotable
que sacia mi alma de sed,
Dios de los cielos
y de la tierra,
rey perfecto
que reina con poderìo,
rey intimidante
ante los ojos de mis angustiadores.
Te digo que hoy
comprendo sus planes perfectos,
hoy me veo al espejo,
hecho un vistaso a mi corazòn
y logro presentir
esa sensaciòn de calma,
logro avistar mi destreza,
aquella con la que escribo
inspirado y enamorado,
aquella que proviene
de esa fuente inmenza,
Mi Dios y sus proezas.
Escribiendo gozoso
poemas de alegria y amor,
que por su corazòn
han sido reàl inspiraciòn.
Bendita pasciencia,
bendito glorìo,
te digo a ti que por los siglos
te escribire agradesido.