• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Profanación

GABRIEL GUILLERMO

Poeta recién llegado


Susurró en mi oído:
“sentime toda,
como una poesía
que aún estás escribiendo.”

Su voz ronca,
cargada de deseo,
abriendo su placer hacia mí,
casi hasta el borde,
en el vacío.

Por un segundo fugaz:
una promesa rota,
una revelación.

Lento, implacable,
permitiéndole sentir
una plenitud ardiente,
un calor profundo
que irradiaba desde su centro,
que la reclamaba,
que la rendía.

Un mar de placer la ahogaba:
profanación y bendición.

Ritmo partido
como un tambor.
Latidos
buscando espejo
en otro pecho,
hasta quedar
sincronizados
con su propio corazón desbocado.

Una ofrenda:
gemidos sin disimulo,
gritos ahogados,
sollozos de gozo puro.

Pensó que solo era eso.
Un encuentro casual.
Un capricho.

Nada más.

Eso creyó.

Creyó
que eso era todo.

El cuerpo exhausto,
pleno,
en silencio.

Nada más que pedir.
Nada más que dar.

Y sin embargo,
justo ahí,
cuando todo parecía terminado,
algo en ella
volvió a abrirse.

Una ola más grande
que la primera,
un tsunami
que lo arrastraría todo.


G.G.G.
MAY/2026
 
Susurró en mi oído:
“sentime toda,
como una poesía
que aún estás escribiendo.”

Su voz ronca,
cargada de deseo,
abriendo su placer hacia mí,
casi hasta el borde,
en el vacío.

Por un segundo fugaz:
una promesa rota,
una revelación.

Lento, implacable,
permitiéndole sentir
una plenitud ardiente,
un calor profundo
que irradiaba desde su centro,
que la reclamaba,
que la rendía.

Un mar de placer la ahogaba:
profanación y bendición.

Ritmo partido
como un tambor.
Latidos
buscando espejo
en otro pecho,
hasta quedar
sincronizados
con su propio corazón desbocado.

Una ofrenda:
gemidos sin disimulo,
gritos ahogados,
sollozos de gozo puro.

Pensó que solo era eso.
Un encuentro casual.
Un capricho.

Nada más.

Eso creyó.

Creyó
que eso era todo.

El cuerpo exhausto,
pleno,
en silencio.

Nada más que pedir.
Nada más que dar.

Y sin embargo,
justo ahí,
cuando todo parecía terminado,
algo en ella
volvió a abrirse.

Una ola más grande
que la primera,
un tsunami
que lo arrastraría todo.


G.G.G.
MAY/2026
Una experiencia íntima bañada en un mar de placer.

Saludos
 
Susurró en mi oído:
“sentime toda,
como una poesía
que aún estás escribiendo.”

Su voz ronca,
cargada de deseo,
abriendo su placer hacia mí,
casi hasta el borde,
en el vacío.

Por un segundo fugaz:
una promesa rota,
una revelación.

Lento, implacable,
permitiéndole sentir
una plenitud ardiente,
un calor profundo
que irradiaba desde su centro,
que la reclamaba,
que la rendía.

Un mar de placer la ahogaba:
profanación y bendición.

Ritmo partido
como un tambor.
Latidos
buscando espejo
en otro pecho,
hasta quedar
sincronizados
con su propio corazón desbocado.

Una ofrenda:
gemidos sin disimulo,
gritos ahogados,
sollozos de gozo puro.

Pensó que solo era eso.
Un encuentro casual.
Un capricho.

Nada más.

Eso creyó.

Creyó
que eso era todo.

El cuerpo exhausto,
pleno,
en silencio.

Nada más que pedir.
Nada más que dar.

Y sin embargo,
justo ahí,
cuando todo parecía terminado,
algo en ella
volvió a abrirse.

Una ola más grande
que la primera,
un tsunami
que lo arrastraría todo.


G.G.G.
MAY/2026
Precioso poema Guillermo. Un abrazo con la pluma del alma
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba