Profunda impresión
En una profunda impresión
te veo pasar, y tirito
enterado ya, de la existencia,
de aquella mujer que a uno le ensueña.
El trigal de su cuerpo dorado
el volar de las garzas patudas
el verdor del hinojo en sequía.
En una profunda noción
me ubico en la estampa
que precede tu voz
al mirarme y enterarte que existo.
Una sonrisa, y la sangre recorre
a raudal, empeñada en llegar
sobresaltada, en medio de espasmos
al sonrojar de mi rostro.
Y luego insepulto
con todos mis fluidos
arrojados del cuerpo,
intento acercarme al verte sonriente
dispuesta al verso
a los arropos amorosos,
entonando el orfeón de las almas
las desesperadas notas,
al sentir que desprendo mis pasos
de la anclada actitud
y luego en un arrebato divino
te muestro mis dientes
levanto mis ángulos, y te veo
no es un sueño.
te veo pasar, y tirito
enterado ya, de la existencia,
de aquella mujer que a uno le ensueña.
El trigal de su cuerpo dorado
el volar de las garzas patudas
el verdor del hinojo en sequía.
En una profunda noción
me ubico en la estampa
que precede tu voz
al mirarme y enterarte que existo.
Una sonrisa, y la sangre recorre
a raudal, empeñada en llegar
sobresaltada, en medio de espasmos
al sonrojar de mi rostro.
Y luego insepulto
con todos mis fluidos
arrojados del cuerpo,
intento acercarme al verte sonriente
dispuesta al verso
a los arropos amorosos,
entonando el orfeón de las almas
las desesperadas notas,
al sentir que desprendo mis pasos
de la anclada actitud
y luego en un arrebato divino
te muestro mis dientes
levanto mis ángulos, y te veo
no es un sueño.