Una hoja de papel quemado,
la tinta, combustible de la pena.
La soga hasta el cuello,
pinta que cumplo condena.
Si me sigo abriendo,
consecuencia de la luna y la botella,
digo riendo, que de la cuna a morir sin ella
habrá una mas bella.
Cielo infinito con horizonte,
te convertiste en estrellas sin brillo.
¿Dónde viste que sigo pensando en ella,
si ella sueña conmigo,
y yo contigo,
me desvivo en sueños?
Sueños que no olvido,
sueños con ruido,
tu voz con sentido,
mi pensamiento sin sentido.
No me hables de qué sientes,
si sientes que no te siento.
No me digas que te miento,
si por dentro sabes que es cierto.
Ruégame un te quiero,
un nuevo mundo.
Solo yo me quedo,
entre tu realidad y mi sueño profundo.
Restos de una muerte fría,
vuelan con suerte
hacia estos lares
de sonrisas y alegría.
Vacía mi coraza, corazón roto,
noto risas y lágrimas.
Llena la mente de carroñeros,
hienas de la pena.
Una lágrima caída,
una vida sanada.
Dañada la memoria,
escoria retrasada os digo,
que yo sigo
mientras vosotros quedáis en olvido.
Ya no te hablo a ti,
malvada reina.
Arista de esta fiesta mía,
a la que llamo vida.
la tinta, combustible de la pena.
La soga hasta el cuello,
pinta que cumplo condena.
Si me sigo abriendo,
consecuencia de la luna y la botella,
digo riendo, que de la cuna a morir sin ella
habrá una mas bella.
Cielo infinito con horizonte,
te convertiste en estrellas sin brillo.
¿Dónde viste que sigo pensando en ella,
si ella sueña conmigo,
y yo contigo,
me desvivo en sueños?
Sueños que no olvido,
sueños con ruido,
tu voz con sentido,
mi pensamiento sin sentido.
No me hables de qué sientes,
si sientes que no te siento.
No me digas que te miento,
si por dentro sabes que es cierto.
Ruégame un te quiero,
un nuevo mundo.
Solo yo me quedo,
entre tu realidad y mi sueño profundo.
Restos de una muerte fría,
vuelan con suerte
hacia estos lares
de sonrisas y alegría.
Vacía mi coraza, corazón roto,
noto risas y lágrimas.
Llena la mente de carroñeros,
hienas de la pena.
Una lágrima caída,
una vida sanada.
Dañada la memoria,
escoria retrasada os digo,
que yo sigo
mientras vosotros quedáis en olvido.
Ya no te hablo a ti,
malvada reina.
Arista de esta fiesta mía,
a la que llamo vida.