washington 69
Poeta recién llegado
Mientras duerme apacible mi alma
en el viento navegan mil sueños
en cuarto menguante aparece su torso
con fina figura de nácar y miel
mujer en espíritu, abrojo y jazmín.
Retoza mi talle cautivo en deseo
se funde trémulo y frágil mi ser
me embriaga su esencia en el alba,
y bebo letal, el néctar de su tez
de sus labios, veneno y carmín.
Dulce maná que brota en su piel
percibo en la brisa canela y flor
siento frescor de auroras en calma
entibiando su mano sutil en calor
madrigal de ternura, trino y cantar
Sumergido profundo hasta el limbo
de mis ansias el terso color de su ser
inconciente me quedo en el tiempo
atardeceres oscuros, ocasos de luna
quimeras que nacen de abismo y fulgor
roban la calma, silencios y amor.
Despierto y percibo su voz en el eco
dejando matices de claros y luz
la bruma aparece extendida en mi entorno
nostalgia profunda oasis de mar
colmando vacíos, misterio y pasión.
Por: Washington Vélez Sánchez
en el viento navegan mil sueños
en cuarto menguante aparece su torso
con fina figura de nácar y miel
mujer en espíritu, abrojo y jazmín.
Retoza mi talle cautivo en deseo
se funde trémulo y frágil mi ser
me embriaga su esencia en el alba,
y bebo letal, el néctar de su tez
de sus labios, veneno y carmín.
Dulce maná que brota en su piel
percibo en la brisa canela y flor
siento frescor de auroras en calma
entibiando su mano sutil en calor
madrigal de ternura, trino y cantar
Sumergido profundo hasta el limbo
de mis ansias el terso color de su ser
inconciente me quedo en el tiempo
atardeceres oscuros, ocasos de luna
quimeras que nacen de abismo y fulgor
roban la calma, silencios y amor.
Despierto y percibo su voz en el eco
dejando matices de claros y luz
la bruma aparece extendida en mi entorno
nostalgia profunda oasis de mar
colmando vacíos, misterio y pasión.
Por: Washington Vélez Sánchez