Belbet
Poeta recién llegado
Amor, amor que arrasas ¡amor que desesperas!
eres un ser extraño que hace nido en el alma.
Tu viento dominante sopla en la sangre calma
hasta que toda ella arde como madera.
Oprimes los latidos y sueltas con bonanza,
el corazón zozobra de angustia en tu quimera.
Como el sol a la nieve derrite en primavera,
la lava de tus bríos licúa la templanza
Dejas correr tu tinta que para siempre mancha,
marcando el territorio con energía plena.
Llegas tan impetuoso como el mar a la arena,
ruges igual que el trueno que causa la avalancha.
Y derramas tu vino quemando las escarchas.
Y apuras de la copa con una urgencia extrema.
Y con el mismo arrojo que haces que el sol te tema,
levantas el trofeo y en tu corcel te marchas.
¡Oh! Amor, amor virtuoso, ¡me has clavado tu lanza!
por tu pendiente caigo, sin resistirme, leso,
sé que siendo tu esclavo dejaré de estar preso.
Porque tú eres la causa de toda mi esperanza.
eres un ser extraño que hace nido en el alma.
Tu viento dominante sopla en la sangre calma
hasta que toda ella arde como madera.
Oprimes los latidos y sueltas con bonanza,
el corazón zozobra de angustia en tu quimera.
Como el sol a la nieve derrite en primavera,
la lava de tus bríos licúa la templanza
Dejas correr tu tinta que para siempre mancha,
marcando el territorio con energía plena.
Llegas tan impetuoso como el mar a la arena,
ruges igual que el trueno que causa la avalancha.
Y derramas tu vino quemando las escarchas.
Y apuras de la copa con una urgencia extrema.
Y con el mismo arrojo que haces que el sol te tema,
levantas el trofeo y en tu corcel te marchas.
¡Oh! Amor, amor virtuoso, ¡me has clavado tu lanza!
por tu pendiente caigo, sin resistirme, leso,
sé que siendo tu esclavo dejaré de estar preso.
Porque tú eres la causa de toda mi esperanza.
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