Olor a incienso, olor a azafrán,
Cuerpo perfecto de noche y de día,
Solo tú sabes que harás,
Si me tumbo en tu loma prohibida.
No se si seré yo o el pensamiento turbio,
Solo Dios entiende que la belleza, la quiero alcanzar,
Me tienes sumergido, sudado en un diluvio,
Queriendo tu boca- tu cuerpo besar-.
Amarte sabría mujer,
Como nadie lo hizo jamás,
Besarte, deslizarme suavemente,
Enloquecerte, tentarte, amarte,
Como la arena al mar.
Regalar la ropa perfecta,
Para desnudar tú figura echa a mano,
Tus pies descalzos volcarlos al calor,
Del amor contenido, prohibido, malsano.
¡ Ese sabor escondido, es un hecho!
Cuidar de ti en el perfecto lecho,
Trazarte como el sol a la luna,
Recórrete entera, besar tus pechos
Con mi boca y sentir que esto es una locura.
Bendita, loca, sola,
Nacida de mí, para morir en mí.
Tumbarte toda,
Verte rendida aquí.
Escribirte odas,
Solo con mirarte,
A ti.