JuanXXIV
Poeta recién llegado
¡Proletarios del mundo, uníos!
¡Proletarios del mundo,
uníos! Unid las
hoces y martillos
contra las copas!
¡Uníos, proletarios
del universo!
Alzaos contra
el capital!
¡Alzaos contra la
sociedad de
consumo imperante
de Occidente!
Este occidente
decadente,
arrogante
y farsante.
¡Uníos por la
utopía social!
Porque la
élite sea derrocada!
Porque nosotros,
las patas de sus
sillones, nos
movamos
y así ellos
caer de sus
tronos lujosos
de terciopelo.
Por destruir
el trono
de la empresa
y el capital,
para que sea
sustituido por
el de la
Madre Tierra.
Porque la vida
vuelva a imperar
sobre el oro
y el hierro.
Porque lo
inmaterial
derroque
al trono material.
¡Larga vida a vos,
proletarios del
Mundo! Los
oprimidos y olvidados.
Tomad las calles,
que el terciopelo
y el oro sea
derrocado.
Que el morado
y azul sea
sustituido por
el rojo obrero.
¡El rojo de
la sangre
del pueblo,
de Cristo!
La reacción
será derrotada,
las fábricas
serán vuestras,
El engranaje
será sustituido
por la rosa y
la hiedra.
El pasado, cómo
el sombrero de
copa, será
quemado,
quemado por
el fuego
del pueblo,
del proletario.
Un fuego que
hoy, primero
de mayo, no
puede ser apagado.
¡Proletarios del mundo,
uníos! Unid las
hoces y martillos
contra las copas!
¡Uníos, proletarios
del universo!
Alzaos contra
el capital!
¡Alzaos contra la
sociedad de
consumo imperante
de Occidente!
Este occidente
decadente,
arrogante
y farsante.
¡Uníos por la
utopía social!
Porque la
élite sea derrocada!
Porque nosotros,
las patas de sus
sillones, nos
movamos
y así ellos
caer de sus
tronos lujosos
de terciopelo.
Por destruir
el trono
de la empresa
y el capital,
para que sea
sustituido por
el de la
Madre Tierra.
Porque la vida
vuelva a imperar
sobre el oro
y el hierro.
Porque lo
inmaterial
derroque
al trono material.
¡Larga vida a vos,
proletarios del
Mundo! Los
oprimidos y olvidados.
Tomad las calles,
que el terciopelo
y el oro sea
derrocado.
Que el morado
y azul sea
sustituido por
el rojo obrero.
¡El rojo de
la sangre
del pueblo,
de Cristo!
La reacción
será derrotada,
las fábricas
serán vuestras,
El engranaje
será sustituido
por la rosa y
la hiedra.
El pasado, cómo
el sombrero de
copa, será
quemado,
quemado por
el fuego
del pueblo,
del proletario.
Un fuego que
hoy, primero
de mayo, no
puede ser apagado.