Drawbar
Poeta recién llegado
Tú, que conoces el valor de las palabras,
Has de saber lo fácil que resulta caer en sus abismos,
Y es que cuando un breve verso rompe con tus estrofas,
Así como una ola entre las rocas,
Sabes que ha llegado el invierno.
Tus manos ya no son cálidas,
Son como las ominosas manos de un espectro,
Que no alcanza tu corazón...
Nuestro corazón.
A veces pienso,
Esta catarsis ya no me complace,
La agonía de tu nombre me perturba.
¿O es acaso el sentido de mis pasiones?
Soy un viajero;
Uno expiatorio,
Perdido en el pasado...
Tú pasado...
Nuestro pasado.
Este viajero conoce la salida,
En ocasiones la asecha, sin convicción.
Algo espero...
¿Eres tú?
¿O son los latidos de mi corazón?
A veces creo, que no los valoro,
Dejándolos atrás, tal como tú.
Los días adolecen lo que las noches en mi interior avivan.
Al igual que tus ojos lo que mis palabras expresan.
Como si de una máscara se tratase.
Una máscara conmiserativa,
Con ella puesta sabes mentir.
A pesar de que callo,
Y te concedo mí silencio.
Tu descubres mi verdad.
Y ocurre que mi nefasta vista se nubla.
Llevo una máscara,
Y no se mentir.
El viajero inmerso en la agonía no vislumbra su futuro.
¡Que alguien le diga, debe enaltecer su mirada!
O tal vez... Solo deba;
Romper el silencio.
Has de saber lo fácil que resulta caer en sus abismos,
Y es que cuando un breve verso rompe con tus estrofas,
Así como una ola entre las rocas,
Sabes que ha llegado el invierno.
Tus manos ya no son cálidas,
Son como las ominosas manos de un espectro,
Que no alcanza tu corazón...
Nuestro corazón.
A veces pienso,
Esta catarsis ya no me complace,
La agonía de tu nombre me perturba.
¿O es acaso el sentido de mis pasiones?
Soy un viajero;
Uno expiatorio,
Perdido en el pasado...
Tú pasado...
Nuestro pasado.
Este viajero conoce la salida,
En ocasiones la asecha, sin convicción.
Algo espero...
¿Eres tú?
¿O son los latidos de mi corazón?
A veces creo, que no los valoro,
Dejándolos atrás, tal como tú.
Los días adolecen lo que las noches en mi interior avivan.
Al igual que tus ojos lo que mis palabras expresan.
Como si de una máscara se tratase.
Una máscara conmiserativa,
Con ella puesta sabes mentir.
A pesar de que callo,
Y te concedo mí silencio.
Tu descubres mi verdad.
Y ocurre que mi nefasta vista se nubla.
Llevo una máscara,
Y no se mentir.
El viajero inmerso en la agonía no vislumbra su futuro.
¡Que alguien le diga, debe enaltecer su mirada!
O tal vez... Solo deba;
Romper el silencio.