PROLONGACIONES ACOLCHADAS
Irreverente contorno
para dejar el nacimiento de un amor en ojos que,
de octubre,
buscan el tiempo de los pájaros invernales
siendo así fachada exclusiva y nuevo mundo.
Fábula…
¡Ya!
Frente al ajeno miedo,
es hora de ir hacia un tiempo de pentagramas
que saben de resecadas fosas,
costas donde el fondo se hace habla
entre los crepúsculos andados y sentados,
un olvido de prolongaciones acolchadas;
son eso
sensaciones y ensueños,
diría extravíos.
Garganta de tobillos,
cambios entre resecos dulces de perdición teñida,
unos discernimientos, congoja e ilusiones perdidas
magnetismo de besos erizados para esos dioses
que me plagian las sensaciones más puras y únicas.
Ellas, Afroditas
las eternas, austeras
y llameantes miradas cuando la perspectiva de los aromas
quieren sentirse para la incertidumbre de la cuerda.
Convulsiones de contornos atroncados
en el cambio de las ranas huidizas,
silencios de hojas
y otros relámpagos
de sabores apalabrados en el único miedo:
la repetición devorante.
Contornos de raras horas,
pápiros de locura incomoda entre las sonrisas
siendo imán que preside sentencias de rocío difuso
tejiendo cócteles para un territorio de naufragios lentos;
son despacios
afrentas en la grafía del espíritu de halos devorados
y ser para hacerme materia anulada e indivisible,
recuerdo de violines dinámicos que me llevan
al son de los forces en una dinámica sin anocheceres.
* * * * * * *
Dulce grafía entre rasgos de cuerdas que me han llevado al miedo único de esos territorios donde las prolongaciones son y se sienten acolchadas. (luzyabsenta)
para dejar el nacimiento de un amor en ojos que,
de octubre,
buscan el tiempo de los pájaros invernales
siendo así fachada exclusiva y nuevo mundo.
Fábula…
¡Ya!
Frente al ajeno miedo,
es hora de ir hacia un tiempo de pentagramas
que saben de resecadas fosas,
costas donde el fondo se hace habla
entre los crepúsculos andados y sentados,
un olvido de prolongaciones acolchadas;
son eso
sensaciones y ensueños,
diría extravíos.
Garganta de tobillos,
cambios entre resecos dulces de perdición teñida,
unos discernimientos, congoja e ilusiones perdidas
magnetismo de besos erizados para esos dioses
que me plagian las sensaciones más puras y únicas.
Ellas, Afroditas
las eternas, austeras
y llameantes miradas cuando la perspectiva de los aromas
quieren sentirse para la incertidumbre de la cuerda.
Convulsiones de contornos atroncados
en el cambio de las ranas huidizas,
silencios de hojas
y otros relámpagos
de sabores apalabrados en el único miedo:
la repetición devorante.
Contornos de raras horas,
pápiros de locura incomoda entre las sonrisas
siendo imán que preside sentencias de rocío difuso
tejiendo cócteles para un territorio de naufragios lentos;
son despacios
afrentas en la grafía del espíritu de halos devorados
y ser para hacerme materia anulada e indivisible,
recuerdo de violines dinámicos que me llevan
al son de los forces en una dinámica sin anocheceres.
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Dulce grafía entre rasgos de cuerdas que me han llevado al miedo único de esos territorios donde las prolongaciones son y se sienten acolchadas. (luzyabsenta)
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