Recuerdas aquella vez,
la capilla solitaria,
el campanario crujiente
espeso de misterio,
clandestinos,
escapados,
volvimos a jurar tantas cosas
querernos más todavía,
luchar con el último suspiro,
morir si el otro moría.
No pedimos testigos,
ni entonces,
ni ahora,
no pusimos condiciones
!bastó la luz de tus ojos!
la capilla solitaria,
el campanario crujiente
espeso de misterio,
clandestinos,
escapados,
volvimos a jurar tantas cosas
querernos más todavía,
luchar con el último suspiro,
morir si el otro moría.
No pedimos testigos,
ni entonces,
ni ahora,
no pusimos condiciones
!bastó la luz de tus ojos!