Cris Cordova
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eres el mágico puente,
entre mi alegria
y el sueño que esta pendiente
al alba de cada día.
Eres mi sol de occidente,
que en su ocaso
enciende ese cielo ardiente
de deseo apasionado.
Eres esa frontera
que mi corazón clandestino
pugna por pasar la barrera,
como pájaro peregrino.
Pués largo ha sido el camino
que te anduve buscando,
más la barca del destino
a tu puerto me llevó bogando.
Sé que mi amor
en tu corazón quedó sembrado,
y será un día la flor
de tu tiempo ya madurado.
La soledad no te llegará,
estaré siempre a tu lado,
mi alma a ti acudirá
en el tiempo por Dios señalado.
¡Es una promesa abierta
de este amor consagrado!.
entre mi alegria
y el sueño que esta pendiente
al alba de cada día.
Eres mi sol de occidente,
que en su ocaso
enciende ese cielo ardiente
de deseo apasionado.
Eres esa frontera
que mi corazón clandestino
pugna por pasar la barrera,
como pájaro peregrino.
Pués largo ha sido el camino
que te anduve buscando,
más la barca del destino
a tu puerto me llevó bogando.
Sé que mi amor
en tu corazón quedó sembrado,
y será un día la flor
de tu tiempo ya madurado.
La soledad no te llegará,
estaré siempre a tu lado,
mi alma a ti acudirá
en el tiempo por Dios señalado.
¡Es una promesa abierta
de este amor consagrado!.