Me prometió que vendría
conmigo, a una nueva vida.
Embarcaríamos sin ruta ni guía.
Estaríamos lejos al finalizar el día.
Mientras la ciudad lloraba a mi compás,
todo el puerto se rendía
al ver en mis ojos la agonía
del muelle de felicidad dejado atrás.
Entre humo de sueños
y veneno para la memoria
permanecí solo, en silencio.
Ya han pasado dos años con prisas
y aún recuerdo el daño hecho,
pero más recuerdo tu sonrisa.
conmigo, a una nueva vida.
Embarcaríamos sin ruta ni guía.
Estaríamos lejos al finalizar el día.
Mientras la ciudad lloraba a mi compás,
todo el puerto se rendía
al ver en mis ojos la agonía
del muelle de felicidad dejado atrás.
Entre humo de sueños
y veneno para la memoria
permanecí solo, en silencio.
Ya han pasado dos años con prisas
y aún recuerdo el daño hecho,
pero más recuerdo tu sonrisa.