coral
Una dama muy querida en esta casa.
Promesas
¡Ya se silenciaron las campanas!
se rompieron en mil pedazos los cristales,
la vida entre dichas tan lejanas...
dejaron clavadas en mi alma sus puñales.
¡No queda tiempo de admirar estrellas!
esfinge soy empotrada entre la arena,
petrificada estoy para comenzar una faena,
muda he de quedarme ante la vida y sus querellas.
Son las promesas que se quedaron en anhelos,
sólo en disculpas con llantos en cascadas
¡y un gran dolor de no sentir las risas acunadas!
¿Acaso he de mendigar la lluvia de los cielos?
para no dormitar con mi vida desdeñada
¡y sentir que mi sacrificio se quedo en la nada!
Prudencia Arenas
Coral
¡Ya se silenciaron las campanas!
se rompieron en mil pedazos los cristales,
la vida entre dichas tan lejanas...
dejaron clavadas en mi alma sus puñales.
¡No queda tiempo de admirar estrellas!
esfinge soy empotrada entre la arena,
petrificada estoy para comenzar una faena,
muda he de quedarme ante la vida y sus querellas.
Son las promesas que se quedaron en anhelos,
sólo en disculpas con llantos en cascadas
¡y un gran dolor de no sentir las risas acunadas!
¿Acaso he de mendigar la lluvia de los cielos?
para no dormitar con mi vida desdeñada
¡y sentir que mi sacrificio se quedo en la nada!
Prudencia Arenas
Coral