Rafedort
Poeta recién llegado
Te ofrezco
un manojo
de papeles desordenados
libros desperdigados
sobre la mesa
una lámpara
gastada
de tanto alumbrar
y una taza de café
a medio terminar
Nunca esperes de mí
rosas ni claveles
tulipanes ni girasoles
Tan sólo este profundo silencio
que me desflora el alma