Violeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me duelen las huellas de tus pies,
el silencio marcado en mi ventana,
cuando mis ojos rasgan tu nombre
plasmado en el clóset solitario.
Y sin querer una vez más
nace la dolencia de mi voz,
el grito cansado de tu ausencia
por la lluvia que emerges en él.
Pasan los minutos
sin poder entender el proceso del reloj...
prominencia desatada.
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