Wilson Carrero
Poeta recién llegado
Del norte tiemblan las aguas que se ven a costas llegar,
El Chavez amarra los barcos para que no vayan a encallar.
Llegan arcas que llenan que antes no se veían llegar,
Tres esquinas que tiemblan que no esperaban el volcán.
De Tacarigua y el Maracaibo los ríos,
Lagunas y estuarios llenan sus cuencas con un mal,
Cosas grandes que allí suenan y espantos del cielo que se ven bajar.
Verdes colores con marrones que también pronto se verán mezclar,
Oro negro en un mundo negro que sin pena va a acabar,
Por el norte y por el este buscando notas, fichas y barras los gordos por desembarcar.
Olas del tiempo que pasos se abren en los cardinales del gran mar,
Indios blancos, cobrizos y negros embriagándose en la opulencia y en el azar,
Cambios para Maracaibo que está lleno de indescriptible y criminal mal,
Camaleones y leones buscando en su jugosa Babel carnes frescas depredar.
Se abren doradas avenidas decoradas en valioso mineral,
de Elyón divina sabiduría a la Atlántida va a restaurar,
Conexión de vías nuevas a Bertolétia y la Venecia del Bolivár,
Extendiéndose hasta Piru la atlántidaria en la abundancia a estrenar.
Hay que primero mirar a Bannaba que ahora con dos bocas pretende hablar,
Si Chavez no busca la suya Bannaba la vieja la de ahora va a cerrar,
Los Estados Unidos de la Paz son el escudo a explorar,
Triste es la Colombia que ñangotada no sabe para que lado inclinar.
A Maranhao se va Simón para un espacio en el espacio buscar,
Combinados el Bolívar con el Real a las nubes van a dar,
Se unen dos hermanos para el sur y el cielo abarcar,
Tiemblan las águilas de la virgen violada, de la Rusiya, de la China y de la India por entrar.
Flotas que ahora vigilan deben también vigilar,
Simón debería empeñarse en su tecnología avanzar,
Lo mismo va con los Estados Unidos que para unirlos hay que esperar,
La meta es hacia adelante que con Brasil puede contar.
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El Chavez amarra los barcos para que no vayan a encallar.
Llegan arcas que llenan que antes no se veían llegar,
Tres esquinas que tiemblan que no esperaban el volcán.
De Tacarigua y el Maracaibo los ríos,
Lagunas y estuarios llenan sus cuencas con un mal,
Cosas grandes que allí suenan y espantos del cielo que se ven bajar.
Verdes colores con marrones que también pronto se verán mezclar,
Oro negro en un mundo negro que sin pena va a acabar,
Por el norte y por el este buscando notas, fichas y barras los gordos por desembarcar.
Olas del tiempo que pasos se abren en los cardinales del gran mar,
Indios blancos, cobrizos y negros embriagándose en la opulencia y en el azar,
Cambios para Maracaibo que está lleno de indescriptible y criminal mal,
Camaleones y leones buscando en su jugosa Babel carnes frescas depredar.
Se abren doradas avenidas decoradas en valioso mineral,
de Elyón divina sabiduría a la Atlántida va a restaurar,
Conexión de vías nuevas a Bertolétia y la Venecia del Bolivár,
Extendiéndose hasta Piru la atlántidaria en la abundancia a estrenar.
Hay que primero mirar a Bannaba que ahora con dos bocas pretende hablar,
Si Chavez no busca la suya Bannaba la vieja la de ahora va a cerrar,
Los Estados Unidos de la Paz son el escudo a explorar,
Triste es la Colombia que ñangotada no sabe para que lado inclinar.
A Maranhao se va Simón para un espacio en el espacio buscar,
Combinados el Bolívar con el Real a las nubes van a dar,
Se unen dos hermanos para el sur y el cielo abarcar,
Tiemblan las águilas de la virgen violada, de la Rusiya, de la China y de la India por entrar.
Flotas que ahora vigilan deben también vigilar,
Simón debería empeñarse en su tecnología avanzar,
Lo mismo va con los Estados Unidos que para unirlos hay que esperar,
La meta es hacia adelante que con Brasil puede contar.
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