BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vierto el agua oscura
como un pincel de anatomías
tropiezo con los papeles en el viento
rectifico los elementales ciclos de tempestad
derivo la luz como un ejército de maderas oxidadas.
Me anudan las cintas al cuerpo
un millar de estanques deflagrados
me incitan o aniquilan las prontitudes
del vértigo, el delirio asume su complexión
de víctima.
Propalando incendios de ramas anquilosadas
como llamas de queroseno, en una sola planta,
vergel antiguo, selva endemoniada, confrontados
enigmas de armario o yeguas.
Vierten en mí aguas difusas
estrictas galaxias de ojos sin cintura
eclipses solidarios con las nubes que afrontan.
Cementerios volátiles emiten su ruido
siempre gusanos rasgando la tela universal
hasta el ciempiés de los iris, que atraviesan
los acantilados azul turquesa y los labios como gotas
condensadas-.
©
como un pincel de anatomías
tropiezo con los papeles en el viento
rectifico los elementales ciclos de tempestad
derivo la luz como un ejército de maderas oxidadas.
Me anudan las cintas al cuerpo
un millar de estanques deflagrados
me incitan o aniquilan las prontitudes
del vértigo, el delirio asume su complexión
de víctima.
Propalando incendios de ramas anquilosadas
como llamas de queroseno, en una sola planta,
vergel antiguo, selva endemoniada, confrontados
enigmas de armario o yeguas.
Vierten en mí aguas difusas
estrictas galaxias de ojos sin cintura
eclipses solidarios con las nubes que afrontan.
Cementerios volátiles emiten su ruido
siempre gusanos rasgando la tela universal
hasta el ciempiés de los iris, que atraviesan
los acantilados azul turquesa y los labios como gotas
condensadas-.
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