Jorgelina Duval
Poeta recién llegado
La ayuna crónica oprime sus cerebros,
los hace ínfimos, los hace huecos, perforados
alterados, camuflados de seres humanos.
los hace ínfimos, los hace huecos, perforados
alterados, camuflados de seres humanos.
Usados de bastión en momentos inminentes
botados al olvido cuando para tal fin ya han
servido.
botados al olvido cuando para tal fin ya han
servido.
Pisoteados y de hambre retorcidos, contornean
su figura ósea cada día más blanda, cada día
más dura.
su figura ósea cada día más blanda, cada día
más dura.
Sus mentes disminuidas jamás desarrolladas,
pues sus semillas, ni la de sus ancestros fueron
ni apenas regadas.
pues sus semillas, ni la de sus ancestros fueron
ni apenas regadas.
Germinan con esfuerzo, pero es cosecha perdida,
jamás alanzaran la altura requerida.
El elocuente estrago hará que pronto sean trillados.
Mientras tengan sus ojos abiertos, viven implorando al cielo
por dejar de sentir el tremendo crater en sus cuerpos,
igual que alma en pena deambulan por la de todo nutrida tierra.
jamás alanzaran la altura requerida.
El elocuente estrago hará que pronto sean trillados.
Mientras tengan sus ojos abiertos, viven implorando al cielo
por dejar de sentir el tremendo crater en sus cuerpos,
igual que alma en pena deambulan por la de todo nutrida tierra.
No hay margen ha nada, solo queda con el hambre
Arremeter ¡¡¡ya!!!, agua aceptable, vertederos, proteínas
y podremos barajar otra vez, el sencillo triangulo lograría en tres décadas permitirles Ser.
Arremeter ¡¡¡ya!!!, agua aceptable, vertederos, proteínas
y podremos barajar otra vez, el sencillo triangulo lograría en tres décadas permitirles Ser.
Última edición: