Proyección
Él camina en la perennidad de mis
ojos y robarle los labios es saborear el
néctar de una flor polinizada;
mientras, busco evaporar verbos
sin conjunción en esta usurpación de
los dos como invisibilidades en
proyección de amor.
Hoy mueres en cada poema como
cuando el río en su cauce besa al
mar, así nos suicidamos en esta
orilla de sal.
Sentirte sin analogías es
pretender asesinarte en cada respiro,
como el aire que se concentra haciendo
espiral en el vacío de esta ausencia,
esa que terminaste por transformarla
en la caricia de mi prologo, en
espasmos de un te amo trastocando
el alcantilado del alma.