Noirxem
Odio mis ligamentos...
No sé si existo porque el mundo es vaho,
si el cielo es cóncavo, si azul el trigo,
pero si en la razón pierdo el abrigo,
es para arder mejor en lo que caigo.
Dudar del sol, del número y del pago
es mi ascetismo; pero hay un testigo
que al dudar de sí mismo, es mi enemigo
y mi dios: tu mirar con el que halago
la nada. Tiemblo al ver cómo me inventas
mientras te invento, y en tan mutuo engaño
somos más reales que el dolor. ¿No sientes
que si Dios nos pensara, en dos mitades
nos partiría para hacernos daño?
—No hay verdad, vida mía, ni la muerte
si el cielo es cóncavo, si azul el trigo,
pero si en la razón pierdo el abrigo,
es para arder mejor en lo que caigo.
Dudar del sol, del número y del pago
es mi ascetismo; pero hay un testigo
que al dudar de sí mismo, es mi enemigo
y mi dios: tu mirar con el que halago
la nada. Tiemblo al ver cómo me inventas
mientras te invento, y en tan mutuo engaño
somos más reales que el dolor. ¿No sientes
que si Dios nos pensara, en dos mitades
nos partiría para hacernos daño?
—No hay verdad, vida mía, ni la muerte