IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Despierta de tanto odio,
de cargar con tanto veneno
la paranoia que muerde con ignorancia
las manos de irrefutable bondad,
en las que deslumbran conciencia,
sembrando la fortuna
del labor y la esperanza,
infortunio entre cuervos hambrientos,
quieren nuestros ojos
para guiarnos a su trampa
y escabullirse entre indómitas abominaciones
de un horizonte que desea condenarnos,
apagando nuestra sapiencia, esa flama que nos une,
no nos ahoguemos en sus delirios,
amparemos la firmeza que ilumina,
esa que nos condice por amor,
la que enmienda y persevera
aún entre infortunios,
izando nuestro eterno orgullo,
enfrentando el semblante funesto entre tiempos que acorralan,
el viento y sus caudales revelaran quienes se dejan vencer,
el pueblo contemplará su aurora entre el cercano firmamento.
de cargar con tanto veneno
la paranoia que muerde con ignorancia
las manos de irrefutable bondad,
en las que deslumbran conciencia,
sembrando la fortuna
del labor y la esperanza,
infortunio entre cuervos hambrientos,
quieren nuestros ojos
para guiarnos a su trampa
y escabullirse entre indómitas abominaciones
de un horizonte que desea condenarnos,
apagando nuestra sapiencia, esa flama que nos une,
no nos ahoguemos en sus delirios,
amparemos la firmeza que ilumina,
esa que nos condice por amor,
la que enmienda y persevera
aún entre infortunios,
izando nuestro eterno orgullo,
enfrentando el semblante funesto entre tiempos que acorralan,
el viento y sus caudales revelaran quienes se dejan vencer,
el pueblo contemplará su aurora entre el cercano firmamento.
Última edición: