despertando
Poeta adicto al portal
Puedes avivar el fuego,
derretir glaciares,
inundar desiertos
y ordenar tempestades;
desatar miles de tormentos
sobre los devastados cuerpos
de los seres de este tiempo.
Puedes resucitar alientos,
Conmover a los vientos
y desatar cientos de miedos…
Mas no te confundas, alma triste;
fuiste hecha para el verbo,
para ser feto y después cuerpo.
No te entretengas con vanos sueños:
sueña libre, desnuda, sin sobresaltos...
Porque amortajada no es condenada;
pues la mortaja no es negra,
mi azul; no posee color
ni fecha, ella es inmortal,
como la vida misma.
Por eso hoy mi alma sedienta
sueña invicta, junto a su sangre;
lucha, canta, vive sola junto
a sus lágrimas,
y a veces despierta
de efímeros manjares…
derretir glaciares,
inundar desiertos
y ordenar tempestades;
desatar miles de tormentos
sobre los devastados cuerpos
de los seres de este tiempo.
Puedes resucitar alientos,
Conmover a los vientos
y desatar cientos de miedos…
Mas no te confundas, alma triste;
fuiste hecha para el verbo,
para ser feto y después cuerpo.
No te entretengas con vanos sueños:
sueña libre, desnuda, sin sobresaltos...
Porque amortajada no es condenada;
pues la mortaja no es negra,
mi azul; no posee color
ni fecha, ella es inmortal,
como la vida misma.
Por eso hoy mi alma sedienta
sueña invicta, junto a su sangre;
lucha, canta, vive sola junto
a sus lágrimas,
y a veces despierta
de efímeros manjares…