pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
He llorado mares
y entre tempestades he amado,
he recibido golpes
que aún en el alma
siguen en silencio...
Te di la inocencia
y la dejaste tiritando,
te di los escasos sueños
y los deshojaste sin piedad...
Te di cada uno de mis deseos
y los cambiaste por chatarra,
te ofrecí mi cuerpo como templo
y tú lo convertiste en mazmorra...
Te entregué mi alma blanca
y la cubriste con desprecio tirano,
te di ciegamente mi mano
para que me guíes entre clavos
y terminé perdida,
hecha pedazos con el corazón
sangrando entre mis manos...
Aún así rescaté la inocencia
y le di abrigo,
hoy corretea libre sin miedos,
He recuperado la facilidad
de soñar y cada día
conquisto realidades...
He desalojado la chatarra
y un yacimiento de deseos
en mi pecho ha brotado,
he limpiado el alma
y tu tiranía se perdió
entre la espuma...
Mis pies se han curado
y sin ceguera tengo un rumbo
que me da dicha...pero
No soy tan buena...
Sé que soy capaz de golpear
si me lo propongo,
yo, también podría ser jueza,
verduga y traicionera,
puedo herir sin contemplación
y dejarte con el alma gélida...
Yo...puedo ser mala
y demostrarte lo aprendido,
te aseguro que quedarías sorprendido...
Te aconsejo no despiertes
a la leona que heriste,
no quieras probar
de lo que me diste.
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