QUINSONNAS
Poeta fiel al portal
Por medio de un barranco separados
nos vuelve un precipicio inescrutables
mirándonos con ojos distanciados
parejos a horizontes insondables.
Abrupto de cañones y garganta
los ecos, inclusive, nos lastima
y abriéndonos su abismo se decanta
malévolo de pies hasta la cima.
Un puente de unos sólidos cimientos
buscamos para unir lo que sentimos
e inmunes a la furia de los vientos
cruzarlo a todas horas perseguimos.
Regálanos...¡oh Dios!… siquiera alguno...
¡Un puente que a dos seres torne uno!
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