seso
Poeta asiduo al portal
Debajo tuyo,
el semi-seco arroyo,
de tímidos charcos
y pequeños espejos
que poseen pedazos de cielo
en un río durmiente.
Familia de aves blancas.
Generación de garzas de papel.
Reunión de insectos.
Hierba amarilla,
hierba verde...
Maúlla!
Maúlla!
La orfandad de los gatos:
El dulce nacer y morir de un coro natural.
Y ladra, a voz de muerte,
las hilachas de un can
perdido.
A tus costados,
dos horizontes lejanos y gemelos,
cavilan. Mientras tus maderos,
desde Piura enumerados,
se quejan de cada paso
que llega hasta Castilla.
Camino y lloras...
tomo tu borde izquierdo
y en mis dedos abortas, como sudor,
tu anciano y enfermo óxido.
Y al encontrar dulce
la luz agónica de tus faroles,
oscurezco y atisbo
mil dudas de existencia,
mientras en mi seso sostengo
al viento liberal de tu sosiego.
¡Ni un paso más!
en el punto decimal de mi locura...
Voy al máximo de tu joroba,
la inspiración ahonda tu ranura:
la antología de una astilla poemaria,
la emancipación filosófica de un suicidio.
el semi-seco arroyo,
de tímidos charcos
y pequeños espejos
que poseen pedazos de cielo
en un río durmiente.
Familia de aves blancas.
Generación de garzas de papel.
Reunión de insectos.
Hierba amarilla,
hierba verde...
Maúlla!
Maúlla!
La orfandad de los gatos:
El dulce nacer y morir de un coro natural.
Y ladra, a voz de muerte,
las hilachas de un can
perdido.
A tus costados,
dos horizontes lejanos y gemelos,
cavilan. Mientras tus maderos,
desde Piura enumerados,
se quejan de cada paso
que llega hasta Castilla.
Camino y lloras...
tomo tu borde izquierdo
y en mis dedos abortas, como sudor,
tu anciano y enfermo óxido.
Y al encontrar dulce
la luz agónica de tus faroles,
oscurezco y atisbo
mil dudas de existencia,
mientras en mi seso sostengo
al viento liberal de tu sosiego.
¡Ni un paso más!
en el punto decimal de mi locura...
Voy al máximo de tu joroba,
la inspiración ahonda tu ranura:
la antología de una astilla poemaria,
la emancipación filosófica de un suicidio.