elias peñuela
Poeta recién llegado
La verdad es que usted me gusta
y por gustarme yo le convido
un café espumoso,
como la bruma en el mar.
Usted, me gusta, lo admito.
¿Sino quién explica este intento desaforado de verso?
Aunque más verso seas tú,
de las rodillas a las orejas
y de la espalda a los talones.
Es un amor emergente, insurrecto,
leguleyo además.
Lo he visto por ahí,
hablando de besos y risas,
con tanta propiedad como si
tuviera experiencia.
y por gustarme yo le convido
un café espumoso,
como la bruma en el mar.
Usted, me gusta, lo admito.
¿Sino quién explica este intento desaforado de verso?
Aunque más verso seas tú,
de las rodillas a las orejas
y de la espalda a los talones.
Es un amor emergente, insurrecto,
leguleyo además.
Lo he visto por ahí,
hablando de besos y risas,
con tanta propiedad como si
tuviera experiencia.