Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
La habitación se tiñe de roja
soledad,
las dos puertas entre abiertas
parecieran esperar
tan solo un leve movimiento,
mis papeles en el suelo
sangran
y parecen muertos,
no resisten el peso
de tus letras.
Una vieja partitura
se queja de tu canción
y el marco de tu retrato
envuelve todo
lo que queda de ti,
ese día recuerdo
fui feliz
y tu parecías echa de mariposas,
fuimos juntos a recoger el sol
y corríamos juntos como niños,
la tarde.
Recordar ha sido hoy
lo que he querido,
mirar mi vida que quedo
colgada
como ropa recién lavada
en los cordeles de mi destino,
recordar y ver que para adelante
no hay nada,
que solo veo un abismo blanco
que hay dos puertas
furiosas conmigo
que como dos perros infernales
me muestran sus blancos dientes,
estas puertas que parecieran
esperar un leve movimiento,
orgullosas puertas
de manillas brillantes
y abertura asesina
que parece un sable.
Una vieja partitura
se queja de tu canción,
mis papeles en el suelo sangran
y parecen muertos,
no resisten el peso de tus letras,
y yo no me encuentro
estando solo,
no me encuentro,
estoy en algún rincón del olvido
en este salón ,
perdido,
estando solo
no me encuentro
y le temo a las puertas
orgullosas puertas
de manillas brillantes
y abertura asesina
que parece un sable,
y que parecieran esperar
un leve movimiento,
mío ,
o quizás tuyo.
Puertas orgullosas
de manillas brillantes
y abertura asesina que parece un sable,
furiosas contigo
y conmigo.
soledad,
las dos puertas entre abiertas
parecieran esperar
tan solo un leve movimiento,
mis papeles en el suelo
sangran
y parecen muertos,
no resisten el peso
de tus letras.
Una vieja partitura
se queja de tu canción
y el marco de tu retrato
envuelve todo
lo que queda de ti,
ese día recuerdo
fui feliz
y tu parecías echa de mariposas,
fuimos juntos a recoger el sol
y corríamos juntos como niños,
la tarde.
Recordar ha sido hoy
lo que he querido,
mirar mi vida que quedo
colgada
como ropa recién lavada
en los cordeles de mi destino,
recordar y ver que para adelante
no hay nada,
que solo veo un abismo blanco
que hay dos puertas
furiosas conmigo
que como dos perros infernales
me muestran sus blancos dientes,
estas puertas que parecieran
esperar un leve movimiento,
orgullosas puertas
de manillas brillantes
y abertura asesina
que parece un sable.
Una vieja partitura
se queja de tu canción,
mis papeles en el suelo sangran
y parecen muertos,
no resisten el peso de tus letras,
y yo no me encuentro
estando solo,
no me encuentro,
estoy en algún rincón del olvido
en este salón ,
perdido,
estando solo
no me encuentro
y le temo a las puertas
orgullosas puertas
de manillas brillantes
y abertura asesina
que parece un sable,
y que parecieran esperar
un leve movimiento,
mío ,
o quizás tuyo.
Puertas orgullosas
de manillas brillantes
y abertura asesina que parece un sable,
furiosas contigo
y conmigo.