Raul Matas Sanchez
Poeta adicto al portal
Cuando apareces,
llega el pulso,
estremece mis impulsos, los freno,
el corazón aprisa,
otro pulso,
tu muslo,
tu piel con la suavidad que esconde otro latido,
otro soñado gemido,
otro día, otro tiempo, otro cruce inesperado de miradas,
que estremecen los cuerpos, el latido que se esconde entre tus ojos,
el pulso,
un tumulto considerado de golpes de pasión,
rodeado de fricción, esa sensación que anhelo,
que espero rodeado de latidos,
respiros,
los múltiples tendidos eléctricos de mis manos que recorren tu piel,
una loca geografía inseparable,
intrincada, surcada,
un estremecido intento por besarte,
acecharte,
estremecerte,
aguantar tu mirada mientras aguantas la mía,
y tu pulso,
el mío,
se entrecruzan entre voces y rumores,
sopores de otras voces,
mis latidos,
y los tuyos.
llega el pulso,
estremece mis impulsos, los freno,
el corazón aprisa,
otro pulso,
tu muslo,
tu piel con la suavidad que esconde otro latido,
otro soñado gemido,
otro día, otro tiempo, otro cruce inesperado de miradas,
que estremecen los cuerpos, el latido que se esconde entre tus ojos,
el pulso,
un tumulto considerado de golpes de pasión,
rodeado de fricción, esa sensación que anhelo,
que espero rodeado de latidos,
respiros,
los múltiples tendidos eléctricos de mis manos que recorren tu piel,
una loca geografía inseparable,
intrincada, surcada,
un estremecido intento por besarte,
acecharte,
estremecerte,
aguantar tu mirada mientras aguantas la mía,
y tu pulso,
el mío,
se entrecruzan entre voces y rumores,
sopores de otras voces,
mis latidos,
y los tuyos.