sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Puñalada al mar menor
en el que sus aguas se han clavado en sangre desde sus lágrimas
y no sabemos si morirá
o estará muerto entre sus olas que vacían su espuma
en las arenas donde muere su sal
y donde los sueños se convierten en pesadillas
como si las olas cuando chocaran con otras olas hicieran una tormenta de sangre
llena de basura que le hace las heridas
el mar menor que solo hay uno en el mundo
lo estamos pintando de guerra
estamos matándolo y él está gritando
pero sus aguas solo pueden hundirlo
y el difunto mar
se está ahogando
y las brisas se sumergen violando a las aguas
y el ser humano ha sido el culpable de destrozar la fauna marina
con sus basuras y desechos
y ahí el mar menor se ha roto
sus aguas han sido destruidas como cristales
y su suerte esta cicatrizada por las garras de esa gente que le ha puesto las zancadillas a las olas
y las ha hundido y manchado de suciedad
y el ser humano a apuñalado a las aguas
y las ha matado
las ha envenenado
con una droga que ha hecho que las aguas caigan de rodillas
y se separen
y el testamento del mar menor
único en el mundo
ha sido el siguiente,
Yo mar menor
con aguas que ha sido infectadas
y envenenadas
por una droga en forma de desecho
cultivado con sustancias nocivas
y atrapado sin oxigeno
sin alma
y sin voz
derramo mis heridas
bajo la sustancia de un destrozo
y ahí en el fondo de un aplastamiento
que engancha mi espuma
y la marea en un desagüe
y la lleva a la arena hecha zombi
echa destrozo
ya no soy la misma agua
a mis queridos bañistas
les diría que he muerto
me han apuñalado y me han matado
todos los seres vivos han caído derrotados
y han sido destrozados por la mano del hombre
porque si hubiera sido por la mano de Dios
el mar menor habría sido un paraíso terrenal
en el que su fauna hubiera sido protagonista
y no hubieran visto la salvajada
de hacer destruir un paraíso
en el que muchas personas ahora se ven afectadas
así es el ser humano a veces
tan destructivo que algún día se matará a el mismo,
aunque yo pido un último deseo y es salvemos al mar menor.
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