Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Punto final
Un poco ser nada, con mi piel preñada del negror
de los trazos pueriles, soy el más desahuciado.
Para que hacerme mendigo sin ser fortuito,
quiero ser un poco nada y amenizar los devaneos
Soy serena fuga de mi personalidad,
no me parezco a nada que me pueda parecer
aunque muero por parecerme a un horario
y no ridiculizar los calendarios,
ni las vocales que me abaten.
Un poco, un poco pensamiento que se traga
los continentes con su gente y sus angustias.
Un poco nada, aunque me he limado las arañas
de mis uñas.
¡Me falta aire que elogiar! no me divierten los que moran
en mi fatiga, son gestiones puntuales o desacuerdos
profundos con gestos en los espacios.
A veces me inclino hasta tocar un musgo que parece despiadado.
Contamino mi regazo generoso de imperante calma,
por eso escribo como tuerto del alma.
Un poco ser nada, con mi piel preñada del negror
de los trazos pueriles, soy el más desahuciado.
Para que hacerme mendigo sin ser fortuito,
quiero ser un poco nada y amenizar los devaneos
Soy serena fuga de mi personalidad,
no me parezco a nada que me pueda parecer
aunque muero por parecerme a un horario
y no ridiculizar los calendarios,
ni las vocales que me abaten.
Un poco, un poco pensamiento que se traga
los continentes con su gente y sus angustias.
Un poco nada, aunque me he limado las arañas
de mis uñas.
¡Me falta aire que elogiar! no me divierten los que moran
en mi fatiga, son gestiones puntuales o desacuerdos
profundos con gestos en los espacios.
A veces me inclino hasta tocar un musgo que parece despiadado.
Contamino mi regazo generoso de imperante calma,
por eso escribo como tuerto del alma.
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