Víctor Ugaz Bermejo
refugio felino
El mandato de tu mirada se exhibe
cual despertar silente,
como sol del bello Caribe
que ilumina todo el continente.
Tu voz sin nombrarme,
escolta tu fría sonrisa
indispuesta a resucitarme,
indiferente se aleja sin prisa.
Mis pasos siguen tus huellas
aspirando el aroma desvanecido
sin tu brisa en mis mejillas;
me doy por vencido.
El recorrido hacía tu alma
era tan corto, tan poco
ha crecido como silencio en calma
sin ti, me estoy volviendo loco.
Sin prólogos muere mi esperanza,
dices que no es nada personal
si ya no usas nuestra alianza.
Queda promulgado, punto final.
cual despertar silente,
como sol del bello Caribe
que ilumina todo el continente.
Tu voz sin nombrarme,
escolta tu fría sonrisa
indispuesta a resucitarme,
indiferente se aleja sin prisa.
Mis pasos siguen tus huellas
aspirando el aroma desvanecido
sin tu brisa en mis mejillas;
me doy por vencido.
El recorrido hacía tu alma
era tan corto, tan poco
ha crecido como silencio en calma
sin ti, me estoy volviendo loco.
Sin prólogos muere mi esperanza,
dices que no es nada personal
si ya no usas nuestra alianza.
Queda promulgado, punto final.
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