Tobias Narvaez
Poeta asiduo al portal
Punto Medio
Como que ya no estas
Y no se piensa a diario,
No apareces en mi soledad,
Pase de siempre a de vez en cuando.
Te extraño como se debe de extrañar
La edad de oro, los buenos ratos,
No me gasto en contestar
Lo que no supe, seria en vano.
Como luz en vela se fue apagando
Y aun así no quede a oscuras,
El corazón gusta de estar amando,
Siempre habrá luz para las penumbras.
El tiempo cobra lo que corresponde
Sin importar lo que uno espere,
Amigo del aire que de las miradas se esconde,
Fue, es y será el omnipresente.
La mente que engalana mi razonamiento,
Juega a algo con tu recuerdo,
Los detalles únicos que se poseen,
La emulsión de tus virtudes y defectos.
Te vas y te quedas a un mismo tiempo,
Ni mitad vacío, ni mitad lleno el vaso,
Ya no abro las puertas ni las cierro,
Ni sol, ni luna, tal vez ocaso.
Tobias Narvaez
Como que ya no estas
Y no se piensa a diario,
No apareces en mi soledad,
Pase de siempre a de vez en cuando.
Te extraño como se debe de extrañar
La edad de oro, los buenos ratos,
No me gasto en contestar
Lo que no supe, seria en vano.
Como luz en vela se fue apagando
Y aun así no quede a oscuras,
El corazón gusta de estar amando,
Siempre habrá luz para las penumbras.
El tiempo cobra lo que corresponde
Sin importar lo que uno espere,
Amigo del aire que de las miradas se esconde,
Fue, es y será el omnipresente.
La mente que engalana mi razonamiento,
Juega a algo con tu recuerdo,
Los detalles únicos que se poseen,
La emulsión de tus virtudes y defectos.
Te vas y te quedas a un mismo tiempo,
Ni mitad vacío, ni mitad lleno el vaso,
Ya no abro las puertas ni las cierro,
Ni sol, ni luna, tal vez ocaso.
Tobias Narvaez